¿Qué es inversión de impacto? ¿Y cómo se come?

Nos encontramos en un momento en el cual el emprendimiento social se está desarrollando cada vez más en el país y, poco a poco, el Estado está empezando a apoyar la incubación y crecimiento del mismo. Pequeños grupos de la sociedad civil también están comenzando a conocer sobre dichas iniciativas, de su rol y de su potencial de impacto. Todo emprendimiento social persigue objetivos sociales, ambientales y financieros: son organizaciones que buscan resolver desafíos latentes a través de soluciones innovadoras y, sobre todo, con un modelo de negocio autosostenible.

Sin embargo, no es un misterio que la mayoría de emprendimientos sociales no logre escalar o replicar su impacto, quedándose así como iniciativas relativamente pequeñas. Entonces, necesitamos una revolución y ahí es dónde entra el concepto de inversión de impacto. En palabras de Sir Ronald Cohen, Presidente del Grupo de Trabajo de Inversión de Impacto Social Establecido por el G8: “Así como el venture capital constituyó una respuesta novedosa a las necesidades de inversión de negocios innovadores y de alto riesgo, ahora necesitamos una respuesta novedosa para permitir que las organizaciones sociales innovadoras y de alto riesgo accedan a los mercados de capital.”

¿Pero qué es exactamente la Inversión de Impacto Social, y qué estamos haciendo en el Perú para introducirla?

A nivel global, las ONG, asociaciones civiles y organizaciones sin fines de lucro en general han visto muchos cambios en cuanto a sus fuentes de ingreso en los últimos años y la inversión de impacto es una respuesta a esto; es una manera de adaptarse a la nueva realidad. Cuando las donaciones y el financiamiento por parte del Estado disminuye (y muchas organizaciones dependen de ellas) estas organizaciones empiezan diversificar sus fuentes de ingreso y a recurrir a nuevos modelos de financiamiento. Las inversiones de impacto son parte de esta respueta.

Éstas son las inversiones por parte de empresas, personas naturales, fondos o entidades del Estado con la intención de generar, además de retorno financiero, impacto social y/o ambiental. Es una inversión con un alto nivel de intencionalidad, es decir, que tiene, por supuesto, expectativa de retorno del capital, pero que además incluye indicadores sociales y ambientales medibles. Puesto de una manera sencila: así como el inversionista mide el retorno financiero, en estos casos tambien espera poder medir el impacto social que la organización ha generado y le da un valor a éste.

El Global Social Impact Investment Steering Group (GSG) fue establecido en agosto de 2015 como el sucesor del Grupo de Trabajo de Inversión de Impacto Social, establecido por el G8. Este grupo busca catalizar un mercado de inversión de impacto global, promoviendo la creación de grupos de trabajo por país (Taskforce) que se apalanquen en el conocimiento generado por el movimiento global.

En Latinoamérica, México y Brasil ya son parte del Taskforce global, y junto con NESsT y Aporta, proponemos que Perú sea uno de los nuevos países integrantes de este movimiento. Para esto tenemos que conversar, conversar y conversar. Tenemos que generar interés en inversores, en emprendedores sociales, en organizaciones multilaterales; que se vuelva parte importante de la cartera de inversión y una opción de ingresos para las organizaciones. Solo de esta manera las inversiones de impacto estarán en el radar y despegarán en Perú como han despegado en otros países.

Por Carla Grados, Directora de Innovación y Emprendimiento Social, Perú 2021