La Fiesta de Todos

 

El círculo vicioso se rompió después de 36 años: el día miércoles 15 de noviembre, Perú pasó a formar parte del Mundial Rusia 2018. Resulta casi imposible pensar que algún peruano no haya sentido su alma encenderse con el gol de Jefferson Farfán a los 27 minutos de iniciado el partido; o cuyos ojos no hayan brillado cuando Christian Ramos reafirmó, a los 65 minutos, el histórico 2-0 ante Nueva Zelanda.

Hasta el último minuto, nuestra mente y corazón estaban unidos por una mezcla de emociones que todos compartimos, y es que así es el fútbol, nos une, nos hace vibrar, y hoy en día, nos ha conectado más que nunca en los últimos años. Nos ha puesto bajo una condición de igualdad a todos los peruanos y peruanas sin importar quiénes seamos, dónde estemos y qué posibilidades tengamos. Este logro es la fiesta de todos.

¿Qué sucedería si esa condición de igualdad se viviera todos los días en nuestro país? Las estadísticas nos dicen que 8 de cada 10 peruanos ha sufrido discriminación (Instituto Integración, 2016); que cerca de 4 millones de personas viven en pobreza y aproximadamente 1,2 millones de personas, en extrema pobreza (OXFAM, 2016); que tenemos un 43,5% de incidencia de anemia infantil (MINSA, 2016); que entre 7 y 8 millones de peruanos no tiene acceso a agua potable por ser un recurso que no se distribuye de manera equitativa en el territorio (Sunass, 2016). Estas son solo algunas cifras que no debemos olvidar y por las cuales tenemos que seguir trabajando para reducirlas.

La desigualdad manifestada en: ingresos, orientación sexual, edad, raza, discapacidad, lugar de procedencia o religión, es un problema latente en el país que afecta el desarrollo económico y social a largo plazo y además genera inconformidad y violencia. Si excluimos a una parte de la población y si las oportunidades no son iguales para todos, no podremos alcanzar un desarrollo sostenible. Todos estamos interconectados, no sentirnos parte de este problema, no nos excluye de él.

Es interesante hacer el símil, ya que los logros de la selección no se dieron por arte de magia, hubo un cambio a nivel institucional que inició en la dirigencia y tuvo un efecto transformador en la actitud y en la disciplina del equipo; y que enfocó cada uno de los actores involucrados a cumplir la Agenda 2018 (ser parte del Mundial). Ahora nos toca preguntarnos ¿cuáles son esos goles que debemos meter para cumplir la Agenda 2030 vista desde un entorno justo donde todos gocen de las mismas condiciones?

Salgamos un momento de la coraza de nuestras organizaciones, antes de ser Estado, Empresa, Academia, ONG, Emprendimiento (que finalmente son solo vías para actuar) seamos personas, tomemos decisiones mirándonos en el otro y siendo inclusivos. Hagamos los cambios desde adentro. En estos días celebramos el cupo de Perú en el Mundial, mañana podríamos celebrar que todos tenemos las mismas oportunidades, que hemos podido romper el círculo vicioso de la desigualdad en nuestro país y lograr así una verdadera fiesta para todos.  

Por Franco Bogani, Coordinador de Alianzas para el Desarrollo Sostenible de Perú 2021